¿Quién hay detrás de Huellas sin Fronteras?

"Desde los 16 años me dedico a ayudar a animales abandonados, un compromiso que nació de forma inesperada, ya que, antes me daba miedo acercarme a ellos pero ese temor se transformó en empatía y deseo de protegerlos.
Con el tiempo, ayudar a animales en situación de abandono se convirtió no solo en un acto de solidaridad, sino en una forma de expresar amor, respeto y gratitud hacia seres que, a pesar de haber sufrido, aún son capaces de confiar y ofrecer afecto. Esta experiencia marcó mi vida y me enseñó que el amor hacia los animales puede surgir de los lugares más inesperados, y que acompañarlos en su recuperación también transforma el corazón de quien los ayuda.
No cuento con un refugio propio, por lo que los animales que rescato son trasladados a residencias o a casas de acogida hasta encontrar una familia definitiva.
Cada rescate representa una nueva oportunidad de vida para ellos y, para mí, la certeza de que incluso los pequeños gestos pueden generar grandes cambios. Mi deseo es seguir ayudando, concienciando y aportando todo lo que esté en mi mano para que cada vez más animales puedan conocer el cariño, la seguridad y el hogar que merecen.”


